sábado, 19 de abril de 2008

La eficiencia en EAU

Sábado por la tarde, en nuestro nuevo apartamento, apurando las ultimas horas del fin de semana. Aquí el dia sagrado es el viernes, así que la semana termina el jueves, y en vez de odiar los lunes, aquí los domingos es el dia que más cuesta madrugar. Solo tiene una ventaja, es un dia relajado, pq en España descansais, así que vamos a nuestro ritmo.
Aun a pesar de los pequeños problemas y el cansancio, estamos contentos, la zona es mucho mejor que la del hotel, y tenemos muy buenas vistas... Esto es Dubai Marina!

Llegamos a este nuevo apartamento hace 5 dias, y desde entonces no hemos parado de quejarnos, como en todos los sitios; y es que aquí se vive bien, pero solo si te esfuerzas en exigir las cosas... Todo va lento, o no va... No tenemos alfombra como en el resto de apartamentos, no teníamos tazas para el desayuno, no tenemos estantes en el armario (y todas nuestra ropa doblada sigue en las maletas, en medio de la habitación), y por no tener, no tenemos ni lavadora!! hoy nos levantamos con fuerzas, despues de dormir 9 horas seguidas (la primera vez desde que llegamos!) y exigimos que nos lavasen la ropa interior, y una camisa para Dani... llevamos una semana sin poner la lavadora. Parece mentira que nos esté pasando esto en el pais más limpio que he visto en mi vida.

Cuando llegamos nos compramos un movil, aquí son muy baratos y todos libres. Lo compramos en Carrefour, con una promoción en la que la tarjeta prepago, que cuesta 165 dh, venia incluída. Nos costó todo sobre 200 dh, unos 35 €, y nos dijeron que tardaria 24 horas en estar activo... 72 horas despues mi teléfono seguia muerto... Asi que volvimos... siempre hay que volver! 48 horas despues del segundo intento, funcionó. Ahora Dani se ha comprado otro teléfono igual de barato, y cuando intentó cambiar en la central de la compañía, Etisalat, la tarjeta prepago por una pospago, para poder tener el servicio GSM, descubrió que su tarjeta estaba a nombre de un tal Mahmud Habbat, que estaba muerto... Volvimos a Carrefour, claro... Por lo menos su telefono funciona, y el otro seguro que no paga nada.

También estamos aprendiendo a ser inflexibles a la hora de pedir comida, un café, o pagar la cuenta en un restaurante... "Comer algo rápido" aquí es casi imposible, demasiada gente con diferentes puestos dentro de un restaurante, el que te recibe en la entrada y te lleva a la mesa, el que te trae los menus, el que te toma nota, el que te trae las bebidas, y luego se ocupa durante toda la comida de que tu vaso esté lleno, uno sin determinar, puede repetirse o no, te trae la comida, y cuando estas en el 3er bocado, asoma una cabecita thailandesa (este/a debe ser el/la encargado/a) para preguntarte si todo está bien, si quieres algo más... Pero si acabo de empezar y tengo la boca llena!! Déjame comer!!! Esta figura, personificada en 3 thailandeses diferentes, llegó a venir hasta 3 veces en el transcurso de una pizza!! Digamos que son muy serviciales, pero no muy eficientes, y además no se les entiende!!!

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